lunes, 7 de septiembre de 2009

Carta de renuncia del Sr. Emilio Iosa a la Comisión de Salud de la Legislatura de Córdoba

Córdoba. 07 de Septiembre de 2009

Sra. Nancy Lizzul

Legisladora Provincial

S / D



Me dirijo a Usted en calidad de asesor suyo en la Comisión Salud de la Legislatura de Córdoba.

Primero que nada es mi intención agradecer la confianza depositada en mí y la sinceridad con la que me ofreciera trabajar en un puesto técnico en el que no sólo pude brindar mis esfuerzos por el mejoramiento del sistema de salud de los cordobeses, sino en el que he aprendido mucho.

En ningún momento estuve molesto con mi trabajo y de ninguna manera representa esta carta queja alguna sino todo lo contrario.

No es mi decisión fruto de inconformidad económica en absoluto y aclaro que de ninguna manera permitiré que sea usada en contra del partido que usted representa, del cual jamás fui parte.

Creo haber cumplido fielmente mi palabra durante los escasos meses en los que, sin cobrar un solo centavo de las arcas del estado, ofrecí mi sincera colaboración, de manera apartidaria y brindando mis conocimientos técnicos en salud, para cumplir con el objetivo que usted me encomendara.

Pero los tiempos políticos se han acelerado mucho más de lo que podía imaginar.

Como es de su conocimiento, ya que ha sido una de las principales colaboradoras de mi último viaje, he permanecido unos diez días junto a nuestros hermanos de los pueblos originarios Wichí del Chaco Salteño.

En esta semana de discusiones democráticas ejemplares, llegamos a la redacción conjunta del Primer Manifiesto Wichí de Misión Chaqueña, texto que adjunto para ilustrar con mayor precisión el por qué de esta misiva.

Este manifiesto representa para mí en lo personal las bases de un movimiento capaz de lo que ningún partido político actual puede lograr, no sólo porque ni siquiera sospecha esta necesidad, sino porque forma parte de un sistema que en sí mismo es el problema de nuestra Patria.

El Primer Manifiesto Wichí de Misión Chaqueña es para mí el sueño que se traduce en la necesidad irrefutable de la Refundación de la República.

La refundación que nace desde quienes eran hombres libres antes de la conquista, antes de la Revolución de Mayo, antes de que a “nuestros libertadores” se les ocurriera liberar a nadie y que desde hace más de quinientos años son hombres esclavos.

Una refundación que no puede ser parida desde el vientre de otra madre que no sea la conciencia cristalina de nuestros pueblos originarios.

Ellos son nuestra luz y nuestra guía. Ellos son nuestra única esperanza. Nuestras raíces milenarias, nuestro único futuro.

Ya nada tiene sentido en sí mismo para mí si son acciones positivas pero aisladas. Lo único que creo que importa de ahora en más, es estar dispuesto a dar lo que hay que dar para la Refundación de la República y es por eso que presento a Usted mi renuncia indeclinable al puesto que me ofreciera y del cual estoy agradecido.

Estoy orgulloso y honrado infinitamente de haber sido partícipe de esa gesta, en la que mis hermanos Wichí me arrancaron la sospecha de ese sueño y me dieron la certeza.

Le doy gracias nuevamente por darme la oportunidad de conocer el trabajo realizado en la Comisión de Salud de la Legislatura de Córdoba asegurándole que no aceptaré ningún cargo ni función del Estado Nacional actual, hasta bien no sean mis hermanos los que democráticamente y tras la formación de un nuevo Estado Nacional, decidan si estoy a la altura de volver a brindar mis esfuerzos para la función o puesto que democráticamente consideren.

No puedo pertenecer ni colaborar con un Estado que desde su fundación fue genocida, enviando a la campaña del desierto al General Roca, quien aniquilara a miles de hermanos nuestros y quien sin embargo, es la figura principal actual de nuestro papel moneda.

No puedo colaborar con un Estado que desde su fundación mantiene en el oprobio a su pueblo originario.

No puedo colaborar con un Estado Nacional que usa el disfraz de federal siendo unitario y que con la bandera de la igualdad oculta la realidad de su interior profundo, siendo manejado por un sistema político que bajo la pantomima de trabajar para el pueblo, está al servicio de un poder que lo gobierna y por lo tanto lo obliga a la traición diaria de los más altos ideales de la Patria. De hoy en más he de estar dedicado enteramente a la Refundación de la República y brindaré mi colaboración franca a todos aquellos que firmen el Primer Manifiesto Wichí de Misión Chaqueña y que sueñen, piensen, hablen y actúen consecuentemente con él.

Es por esto que solicito a usted tenga la amabilidad de enviar copia de mi renuncia y de este manifiesto, a todos mis colegas de la Comisión de Salud de la Legislatura de Córdoba, para que sepan las razones francas que me mueven y para que se consideren participados de esta gesta de unión que trasciende cualquier partido político

Sin más y agradeciéndole siempre su sincero compromiso con el pueblo de Córdoba, aprovecho la ocasión para saludarla con la consideración más distinguida.


Sr. Emilio Iosa

DNI 25.608.445